Los Dopplers son dispositivos portátiles que utilizan ondas sonoras para detectar y amplificar los latidos del corazón del feto a partir de las 10-12 semanas de embarazo. Este equipo es ampliamente utilizado en consultorios médicos, pero también está disponible para uso doméstico, facilitando un monitoreo regular y brindando tranquilidad a los padres.
El Doppler emite ondas de ultrasonido de alta frecuencia que, al entrar en contacto con los tejidos y fluidos del cuerpo, capturan el movimiento del corazón del bebé. Este movimiento se traduce en un sonido audible que permite a los padres y profesionales de la salud identificar el ritmo cardíaco fetal con precisión.
El estudio Doppler de la arteria cerebral media (ACM) se ha propuesto como método no invasivo para el diagnóstico de la anemia fetal en casos de la inmunización materna. Se evalúa su relación con los valores de hemoglobina fetal, así como su capacidad predictiva para el diagnóstico de la anemia.
Se puede tardar de 30 minutos a 2 horas en obtener una imagen completa del corazón del bebé.
A veces se utiliza el control interno de presión uterina junto con el control interno de la frecuencia cardíaca fetal. Se coloca por el costado del feto un catéter lleno de líquido por la abertura cervical hasta el útero, que transmite las mediciones de la presión uterina al monitor.